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Ben Nega

En el episodio anterior

Amistad Tóxica

Ben está de vuelta en la Tierra, pero bajo la desesperación de seguir con la realidad. Dadas las circunstancias, es manipulado por Argit para que haga lo que quiere, sin saber que así comenzaría parte de su mal camino.

Trama

Pasado

En el espacio se encontraba una nave nodriza junto a varias perteneciente a una armada. Dentro de la nave, en una enorme sala, había una conferencia. Se encontraba el alíen que había contratado al cazarrecompensas junto a otros de alto rango.

¿¿??: Es increíble como algo que sería simple, ha llevado al extremo de convocarlos. -Mantenía la calma, pero se notaba la ira que llevaba dentro.

Hizo una seña y salieron de la oscuridad dos guardias con Timer amarrado en el medio. Estaba golpeado, con hematomas y rasguños por todos lados. Había sido agarrado poco después de apenas salir con vida del enfrentamiento.

Los guardias lo llevaron justo al lado del líder.

Comandante 1: Ese es Timer, el mejor cazarrecompensas de la galaxia ¿Qué ha hecho para terminar así?

¿¿??: -Bajó su puño con fuerza y golpeó una mesa que tenía al lado- No es lo que ha hecho, más bien lo que no. Le ofrecí muchas taedenitas, luego de fallarme la primera vez, extendí mi generosa mano y le contraté al farsante de Ingann ¿Saben qué hizo?.... Volvió a fallar.

Comandante 2: Sabemos de su búsqueda del dispositivo misterioso ¿quién es el peligroso portador?

El líder colocó ambas manos tras su espalda y comenzó a caminar un poco mientras miraba pensativo al suelo.

¿¿??: -Hizo unos segundos de silencio antes de responder- ¡Un miserable niño humano!… -Volteó, con fuerza, la mesa. La mandó lejos.

Todos comenzaron a susurrarse entre sí, estaban sorprendidos. El líder aún estaba con las manos hacia atrás, se veía incómodo .

Comandante 3: No es posible ¿está seguro? -Dijo con atrevimiento.

El líder lo miró con rabia y luego chasqueó los dedos. Rápidamente dos guardias más salieron y lo buscaron, lo golpearon y se lo llevaron a la oscuridad. Allí se escuchó un arma cargarse y activarse.

¿¿??: ¡¡Soy su líder, líder de la armada más poderosa de la galaxia!! ¡¡Soy el emperador Milleous!! ¡¿Alguién más duda?!

Todos hicieron silencio

Emperador Milleous: -Risa burlona- Eso pensé… me encanta su sumisión y obediencia. -Comenzó a caminar de nuevo.

¿¿??: Si me permite….

En ese momento todos dirigieron la mirada a quien había hablado, les sorprendía que después de todo alguien tuviera las agallas de hablar. Para sorpresa de todo, había sido el menos indicado de hablar en el momento, había sido Timer.

El emperador Milleous se acercó a uno de sus guardias y le quitó un arma, la cargó y se dirigió frente a Timer, la colocó en su frente y no dudó en activarla. Justo y a tiempo, el cazarrecompensas logró alejarla con su cola arrebatándosela de la mano al emperador.

El emperador miró el arma en el suelo. Sin decir nada puso una cara de ira y lo miró a los ojos, lo agarró por el cuello y levantó del suelo, sin aparente, dificultad.

Emperador Milleous: ¡¿Cómo te atreves?! -Dijo con gran furia.

Timer: Aún...puedo...hacerlo...solo...deme…una….¡última oportunidad! -Apenas respiraba.

El emperador no decía una palabra, pero lo pensaba un segundo.

Emperador Milleous: ¿Una oportunidad?.... -comenzó a reírse entre dientes- ¿Te atreves a pedir una oportunidad?....

Timer: Sí….me...suelta….le explico.

No quería liberarlo, pero estaba intrigado en lo que diría. Lo soltó y Timer cayó al suelo, se sobaba el cuello. Ahí mismo los guardias se iban a acercar, pero el emperador les hizo una seña de que se detengan.

Timer: Cof cof… señor, es una operación delicada, recuerde que si el chico muere, el dispositivo lo hará con él. Están unidos. Ir con su armada aumentará mucho las posibilidades de fallar en su objetivo, no pierde nada dejándome intentarlo. Le aseguro que no le volveré a decepcionar… -Dijo aún en el suelo, sobándose el cuello.

Emperador Milleous: Por supuesto que no vas a fallarme una tercera vez, porque si lo haces no importa qué tan astuto y escurridizo seas, te atraparé como la basura que eres y te aniquilaré. Y no me importa el riesgo, de complicarse, lo tomaré….

Timer no dijo nada, sólo seguía en el suelo tratando en seco.

Emperador Milleous: ¡¡Ve!! ¡¡¡Largo!!! Tráeme al muchacho sin ningún rasguño.

Timer se levantó del suelo y corrió. Todos aún lo miraban mientras guardaban silencio. Se fue alejando.


Timer se encontraba en su nave de caza. Estaba herido y adolorido, pero no había tiempo para ello, estaba contra el reloj. Lamentaba profundamente haber aceptado el trato la primera vez, aunque de todas formas, lo habría matado de negarse. Era difícil tener a los más exigentes al lado.

No más cautela, observación, ni sigilo, ahora deberá ser agresivo y rápido, su vida depende de ello.

Dirigió, rápidamente, la nave hacia la Tierra. Debe dar la caza cuanto antes.


En Bellwood, Ben y Argit se encontraban robando en una tienda de comida. Ben estaba transformado en un Tetramand, mientras Argit apuntaba a los empleados con un arma de juguete.

Ben no estaba feliz ni orgulloso de hacer eso, pero la verdad es que tenía mucha hambre. Argit, luego de súplicas y manipulación, logró convencerlo a hacer lo que quería.

Ben como Tetramand, agarró con un par de sus brazos un estante y con el par restante, una vitrina. Ambos salieron de la tienda y ahí mismo llegaron los oficiales y estaban bien armados. Ben se impulsó hacia el techo de un edificio y comenzó a correr, pero se había olvidado de algo….

Argit: ¡Benny!

Ben se detuvo y miró, Argit no podía saltar hacia allá, estaba corriendo con dos bolsas llenas de comida mientras era perseguido hasta que llegó a una pared, no tenía escapatoria. Los policías no tenían idea de que era él, pero lo tenían acorralado.

Argit estaba asustado, con la espalda pegada a la pared y temblaba. En un intento de desesperación, sacó el arma de juguete con la que había ido a la tienda, apuntó y le disparó a un policía. Lo que hizo fue mojarle la cara, era de agua.

Los policías se miraron a la cara y Argit los miró con una risa nerviosa.

Argit: Ay oficiales, je je… no se enojen, es un día muy caliente y…. ¡¡BEEENN!!

Ben/Tetramand suspiró, no tenía las agallas de dejarlo allí, a pesar de que una parte de él quería que se alejara.

Argit seguía temblando, mientras uno de los policías, precisamente el que él mojó, se acercó con unas esposas. Iba a ser atrapado, justo cuando uno de los fuertes brazos rojos de Ben lo sostuvo por su ropa y lo jaló. Lo colocó en su espalda y rápidamente huyó por el techo de los edificios del lugar.


En la guarida, Ben dejó el estante y la vitrina en el suelo, Argit se bajó de su espalda y en ese momento se destransformó.

Argit: -Agarrándose el pecho- Eso estuvo cerca, uufff, si no te conociera, diría que estabas pensando en dejarme allá.

Ben no dijo nada, sólo suspiró y se rascó el cuello.

No quiso decir nada al respeto, en silencio fue y se dirigió a la vitrina a tomar una de las comidas que había traído, cuando Argit se interpuso en el medio.

Argit: ¡Oh, oh! Un momentito mi amiguito humano. -Se señaló así mismo- Soy el líder de la banda, así que debo ser el primero en comer y luego….comen los demás.

Ben estaba asombrado, miró a su alrededor y abrió los brazos.

Ben: ¡¿Qué banda?! ¡Agh! Vamos Argit, no bromees, tengo hambre. Son casi cuatro días sin comer nada. Siempre había aparecido, pero no en estos días.

Argit: Nop -Dijo agarrándolo por la cabeza, impidiendo que avance hacia delante.

Ben y Argit eran aproximadamente del mismo tamaño, pero mientras Ben era humano, era menos fuerte que él, por lo menos en el momento. No importa que tanto trataba de soltarse, Argit lo mantuvo en el mismo lugar.

Ben: ¡Argit! Fui quien más trajo, además, hay suficiente para los dos ¡No me hagas esto!

Argit: Nopiti, nopiti… ¡JA! Que divertido, vamos Benji, vete allá como el humanito bueno que eres y espera a que decida que puedes comer.

Argit lo empujó y Ben rodó en el suelo haciéndose un rasguño en los codos. Se levantó lentamente y estaba muy enojado, sabía que no podía pelear así, tomó la decisión de cambiar de forma, pero Argit se dio cuenta a tiempo y le disparó una púa. Ben cayó inconsciente en el suelo.


Habían pasado casi 45 minutos. Ben recuperaba la consciencia lentamente. Ya había sido afectado por las púas de Argit antes y no duraba tanto el efecto del tóxico, pero esta vez estaba hambriento y débil, eso había alargado el proceso. Poco a poco se levantó, sobándose la cabeza cuando notó lo sucedido….Argit ya no estaba y la comida tampoco.

Ben: ¡No puede ser! ¡¡¡Arrrgiiit!!!

Ben corrió a todos lados y no había ningún rastro ni señal de él, se veía que se había ido tras dejarlo inconsciente. Era increíble, primero, lo ayudaba a buscar la comida, poniéndose en riesgo él, gastando sus pocas energías y haciendo un gran esfuerzo contra su voluntad, aún estaba bastante afectado por todo lo que le ha pasado. Segundo, lo había dejado quedarse en su guarida junto a él. Así es como le pagaba.

Ben: ¡No puede ser! -Pateó una basura del suelo y se sentó llorando.

Estaba acurrucado, hecho una bola, lloraba fuerte, la frustración lo invadía, no sabía qué hacer. Se supone que un niño de su edad debe estar con su familia, siendo protegido y cuidado por todos, no en un callejón, durmiendo entre cajas y una que otra basura encontrada, teniendo hambre y estando solo, y luchando por vivir.

¿¿??: Debes escoger mejor en quien confías.

Ben se levantó y miró a su alrededor. De entre un rincón salió quien menos esperaba, era el magistrado.

Ben: Us..su...usted ¿cómo me encontró? He estado evitándolos.

El magistrado se acercó lentamente.

Magistrado Gilhil: ¿En serio? -sacó de uno de sus bolsillo un papel.

Le mostró el papel desde la distancia. Eran reportes de una rata humanoide acompañada de diferentes seres.

Magistrado Gilhil: No fue difícil encontrarte, hay varios reportes de ustedes haciendo fechorías. A penas van casi dos semanas desde el incidente y ya son famosos entre las autoridades locales.

Ben: No, no… no es mi culpa, he tenido necesidades que cubrir. -No sabía qué responder.

El magistrado lo miraba mientras hablaba, lo había seguido desde que se recuperó, aún es un caso importante y ya habían localizado al creador del dispositivo, sin contar que el pequeño era buscado por haber liberado a los reclusos de la prisión.

Ben: Por favor… no quiero más problemas, tengo muchos.

Magistrado Gilhil: Se muy bien que los tienes y justo soy el encargado de hacer que la ley se cumpla, sin embargo, debo agradecerte que hayas salvado mi vida. -Se agachó y colocó una rodilla en el suelo.

Ben no dijo nada, sólo respiraba algo agitado mientras miraba con intriga al magistrado. Este se levantó del suelo y le extendió la mano al niño.

Magistrado Gilhil: Antes que nada, toma….

Ben extendió ambas manos para agarrar lo que le pasaba, al recibirlo lo vio y no pensó que sentiría tanta alegría jamás. Era comida. Sin decir nada, comenzó a comerla con rapidez.

Magistrado Gilhil: Cuidado, podrías ahogarte.

Ben no hizo caso a lo que dijo y siguió comiendo rápido. Mientras él acaba la comida, el magistrado se acercó lentamente, Ben se sorprendió un poco y quería alejarse, pero estaba tan enfocado en el trozo de comida que no hizo nada. El magistrado estuvo justo al frente del chico y sin decir nada, comenzó a limpiar los rasguños que Ben se había hecho en los codos y lo bendó.

No duró mucho para acabar lo que el magistrado le trajo. Luego de comer, suspiró de satisfacción.

Ben: Gra….. -Fue interrumpido.

Magistrado Gilhil: ¡Estás por mal camino! Si no se te pone un alto, junto con el dispositivo, serás una gran amenaza, y no quiero ser responsable de eso.

Ben comenzó a retroceder un poco, estaba chocado, no sabía qué responder a eso. Había hecho cosas malas y estaba consciente de ello, pero tampoco había tenido muchas opciones, para un niño como él era difícil todo.

Magistrado Gilhil: Debo pedirte que vengas conmigo, déjame ayudarte. No huyas más, vamos a resolver todo esto, no puedo devolverte a tu familia, pero puedo ayudar a que crezcas lo más normal posible, comienza a pagando por tus actos.

Ben no decía nada, pero las lágrimas brotaban por sus ojos, se derramaban y corrían por sus mejillas.

El magistrado iba a ponerle las esposas y Ben seguía quieto, sin moverse, no sabía qué hacer, casi estaba convencido de hacer lo que el magistrado le decía.

Justo cuando se las iba a poner, el dispositivo comenzó a hacer el pitido ya conocido y de pronto, un disparo dio en las esposas mandándolas lejos. Tanto Ben como el magistrado miraron y vieron a Timer apuntándoles.

Ben: Tú….

Timer: Difiero mucho de las autoridades, pero esta vez estoy de acuerdo con algo…. No huyas más y ven conmigo.

Magistrado Gilhil: Timer…. escapaste de nuestras manos cuando estabas con Ingann, pero veo que no la has pasado bien, estás muy herido.

Timer: Deme al humano y nadie más saldrá herido. -Dijo ignorando el comentario del magistrado.

El magistrado se interpuso entre Timer y el niño.

Magistrado Gilhil: ¡¿Para quién trabajas?! Este dispositivo no puede caer en las manos equivocadas, es peligroso ¿Sabes lo qué haces?

Timer no dijo nada, seguía apuntándoles. Lo que decía era cierto, pero él era un cazarrecompensas, no le importaba que harían con él, solo sabía que ahora mismo su vida dependía de ello.

Timer: Muy agresivo, magistrado. Demasiado, siendo que anda solo, dejó sus cadetes en la central. No sé si es, al retarme, valiente o tonto.

Ben estaba escuchando todo, sabía lo peligroso que era. De tan solo verlo, revivía lo sucedido. El ánimo del cazarrecompensas era malo, algo había pasado, esta vez estaba dispuesto a todo, tenía que detenerlo.

Ben tomó el dispositivo y por el buscador, buscaba al Tetramand. Ya lo había usado hoy, pero sentía que era el indicado. Luego de tenerlo, presionó la plataforma hacia abajo, pero no se transformó.

El dispositivo seguía haciendo el pitido y hacia uno de rechazo al Ben presionar para convertirse.

Ben: ¿Ahora que quieres? Vamos, necesito hacer algo -Le susurró al dispositivo.

El dispositivo dejó de hacer el pitido y hacía que el buscador se moviera solo, sin Ben ponerle la mano. Los diferentes alíens se veían allí hasta que se detuvo en uno específico y la luz se puso verde. El chico lo miró con intriga, no había seleccionado a ese alíen antes. No dudó más y se transformó.

El nuevo alíen era una especie de piedra oscura, con otras piedras brillantes color rosa en su cuerpo. Era alto y con un cuerpo esbelto. Ben no lo sabía, pero se había transformado en un Crystalsapien.

Timer estaba impresionado, pero no lo demostraba. No se había enfrentado a un Crystalsapien antes, pero conocía algo de ellos.

El magistrado iba a escoger un arma, pero Timer le saltó rápidamente encima, lanzándolo al suelo a una distancia.

Ben/Crystalsapien: ¿Qué se supone que haré con esto?

Timer: Me limita el que no pueda lastimarte. Vamos cachorro humano, se sumiso y entrégate, no lo hagas más difícil para los dos.

Ben/Crystalsapien: ¡¡Mataste a mi familia!! ¡Heriste a todos! ¿¡Cómo quieres que me rinda ante ti!? -Quería llorar, pero esta especie no derramaba lágrimas.

Comenzaron a luchar cuerpo a cuerpo. Timer lo golpeaba, pero no estaba seguro de hacerle mucho daño, mientras Ben solo podía limitarse a golpear también, no sabía qué más hacer.

De un momento a otro, Timer, con su cola, logró hacer que Ben se tropezara. Una vez en el suelo, le apuntó y disparó. Ben se tapó con los brazos esperando el impacto, no sabía qué le causaría el arma.

Pasaron dos segundos y Ben se movía normal, no recibió ningún daño, sino que absorbió la energía. Sus cristales rosa habían cambiado de color y ahora presentaba diferentes colores radiantes.

Ben no comentó nada, sólo se miraba. De un momento a otro dirigió su mirada al cazarrecompensas.

Timer se sorprendió, sabía lo que iba a pasar luego, soltó el arma e iba a correr, pero Ben le devolvió el disparo. No era un arma letal, pero era un incapacitador neuronal. Las acciones motrices habían quedado anuladas, por lo menos en un buen rato. Timer estaba paralizado.

Timer estaba consciente, pero sin la mínima capacidad de moverse. Ben se acercó a él con furia, iba a seguir golpeándolo cuando el magistrado lo detuvo. No le dijo nada, pero lo miró a los ojos, era como si le dijera que se calmara. Ben miró a Timer y suspiró, rápidamente golpeó, con furia, al suelo justo al lado de su cara y se destransformó. Cayó de rodillas y comenzó a llorar. El magistrado le dio unas palmadas en el hombro y fue a apresar al cazarrecompensas.

Magistrado Gilhil: Timer está débil y herido, no había visto a un cazarrecompensas actuar así, él siempre ha sabido atacar en momentos justos. Debió estar desesperado. -Dijo poniéndole las esposas y levantándolo en su espalda para llevárselo- Sígueme, nos vamos a la central.

El magistrado comenzó a caminar, pero Ben no. Luego de unos pocos pasos, lo notó y se detuvo. Giró hacia el chico.

Ben: No quiero ir a prisión… -Dijo secándose las lágrimas y tomando una postura de vergüenza.

El magistrado miró al chico y luego a Timer, a quien cargaba, por un momento.

Magistrado Gilhil: -Suspiro- Muy bien, volveré pronto. Supongo que con las manos ocupadas no puedo obligarte. Recuerda lo que te dije, no te metas en más problemas. Debo averiguar quién es el que ha dejado a Timer así. -Dijo para seguir caminando.

Ben no le respondió nada, sólo se quedó mirándolo marcharse hasta que nuevamente se detuvo y volteó una última vez.

Magistrado Gilhil: Tómalo como una oportunidad, aprovéchala. -Volvió a su camino y se marchó.

Ben quedó solo, pero muy pensativo. Luego, siguió su rumbo.

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