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En el episodio anterior

¿Algo a tu favor?

Ben es encerrado e interrogado, pero extrañamente comienza a transformarse sin saber usar el dispositivo en su muñeca. El magistrado a cargo del caso, Gilhil, será quien comience a resolver la situación.

Trama

En una nave espacial, el extraño alíen se encontraba hablando con su contratista.

¿¿??: -Un puño es bajado con fuerza hacia el brasero de lo que parece ser un trono- ¿Cómo que debí decirte? Te estoy pagando por conseguirlo, no por cuestionarme y exigirme.

Alíen cazarecompensas: Lo entiendo, pero me sentí.....cazado. Se supone que yo soy el buscador, no el buscado.

¿¿??: Se supone que eres el mejor cazarecompensas de la galaxia y ¿me dices que no puedes quitarle un reloj a un pequeño niño humano? -Se escuchó algo enojado, pero a la vez lo dijo en tono de burla.

El alíen cazador no mostró muchas emociones, pero se podría decir que estaba frunciendo el ceño.

Alíen cazarecompensas: El niño no es amenaza para mí, está demasiado afligido como para serlo, pero hasta donde veo, el dispositivo lo protege. Además, está en la estación de los Plomeros, mientras siga allí es imposible que pueda hacer algo.

¿¿??: Hmmm... puede que necesites de mi generosa mano. Llamaré a uno de mis mejores agentes para que se infiltre, ya ha estado allí y conoce perfectamente el área. Juntos podrán alejar al portador de los Plomeros y así no tendrás escusas para fallarme.

El alíen daba media vuelta y se marchaba, cuando se detuvo y giró un poco la cabeza para ver a su jefe.

Alíen cazarecompensas: ¿Y cómo me enfrento a la resistencia del dispositivo?

El contratista no respondió de una vez, solo se quedó sobándose la barbilla un momento. Era más de incomodidad que de intriga.

¿¿??: -Sonrisa burlona- ¿Tengo que hacerlo todo?

El alíen terminó de marcharse con algo de enojo. Trabajar para los más exigentes tenía mucho peso, pero la paga era inigualable.


Ben estaba nuevamente en el interrogatorio con el Magistrado, esta vez era una habitación ligeramente más pequeña similar a la que estaba antes, pero las paredes eran de un extraño cristal esmeralda. Tras la vitrina solo había un cadete.

Ben estaba cabizbajo, jugueteaba un poco con las cadenas de las esposas. Era como si no quisiera mirar al magistrado a los ojos.

Magistrado Gilhil: Y aquí estamos de nuevo... -Lo dijo con una actitud seria, pero estaba siendo sarcástico. Aún no comprendía lo que había sucedido el día anterior. El chico escapa y horas después aparece en su casa.

Ben no dijo nada, ni siquiera mostraba muchas emociones. Estaba ahí y escuchaba, pero era como si no lo estuviera. El magistrado notó eso, pero debía seguir concentrado, más que al chico, observaba el dispositivo en la muñeca de este, estaba atento a los colores o algún sonido que emitieran. Por el momento seguía de un color verde opaco, al igual que toda la noche. Desconocía mucho sobre él. Debía hablar con el líder de los Galvans, el ser más inteligente de la galaxia y el creador de este, pero aún no tenía respuestas.

Había un gran silencio en la habitación, Ben se mostraba algo incómodo, pero muchísimo más calmado que la otra vez, aún movía las cadenas de las esposas entre sus dedos. Por otro lado, Gilhil no quería provocarlo y eso lo llevó a ser más suave en sus movimientos y más expresivo al hablar.

Magistrado Gilhil: ¿Y bien? ... ¿quieres hablar? -Preguntó con calma.

Ben dejó de mover los dedos y levantó la mirada para ver al magistrado a los ojos.

Magistrado Gilhil: -Sonríe- Veo que vamos progresando... Quiero conversar contigo y que seas sincero. Mientras más lo seas, más fácil se resolverá esto. De todas formas aquí tengo a mi auxiliar para estos casos -se arriesgó a mostrar el frasco con la jeringa del día anterior.

Ben lo vio, pero igual no mostró miedo ni alteración, solo dio un pequeño suspiro.

Ben: -Suspiro- Ya le dije todo y no me cree, pero de todas formas usted tiene razón, soy culpable. -Comenzaron a brotar unas pocas lágrimas de sus ojos- No hay nadie más culpable que yo.

El magistrado lo vio un poquitito alterado, pero aún muy tranquilo. Se secaba las lágrimas con sus brazos y no hacía más nada. Solo estaba allí tranquilo un poco cabizbajo.

Magistrado Gilhil: ¿Podrías explicarme?

Ben: -tragó en seco- Fue mi culpa, fue mi culpa todo lo qué pasó. Si no hubiese sido tan arrogante y orgulloso el alíen no hubiese acabado con ellos. -Dijo con voz seca y algo entrecortada.

El magistrado guardó silencio por un momento, el chico había hablado de alguien más en la zona varías veces, pero siempre que le preguntaba a los cadetes e ingenieros que se encargaron de reunir evidencias, respondían que aún no encontraban nada al respecto. Las cámaras satélites que recorrían la zona tampoco grabaron nada aunque aún estaba a la espera de una que permanecía dañada, probablemente esa captó algo.

Ben: Es todo lo que puedo decir, enciérreme si quiere, me lo merezco.

Eso conmovió al magistrado, en los ojos del chico vio que hablaba con sinceridad, pero a la vez con aflicción.

Magistrado Gilhil: La arrogancia y el orgullo no asesinan personas, pero lo que pudiera hacer una persona influenciada por ellos, si. Quiero que especifiques, por favor. Además, necesito que me hables de este ser

Ben: Si, él llegó poco después de que esta cosa se adhiriera a mi muñeca -se quedó mirando el dispositivo- Si minutos antes hubiese buscado ayuda, él no los hubiese quitado del medio, solo trataban de salvarme y yo.... solo pensaba en mí momentos antes. Soy el culpable de todo, haga lo que tiene que hacer. - Cada vez corrían más lagrimas, pero aún estaba calmado.

Magistrado Gilhil: No puedo condenar a alguien sólo porque se siente culpable. Quiero averiguar más del asunto de ese ser, mientras... -volvió a mostrar el tiopentato y una especie de grabadora- quiero confirmarlo lo que dices. No me mal interpretes, te estoy creyendo chico, pero lo que digas bajo la influenza de esta sustancia, tendrá mucho peso.

Gilhil solo se limitó a mirarlo y sonreír un poco. El chico se había relajado en presencia de él, era como si le estuviera adquiriendo confianza, aunque también había un toque de desesperanza que le impedía seguir luchando. Independientemente de todo, el chico le caía bien.


10 minutos después

Se le había suministrado la sustancia y lo había vuelto a interrogar, esta vez todo estaba grabado. El chico dijo las mismas respuestas que decía antes incluyendo su declaración de culpabilidad, pero era más un sentimiento que la realidad.

Definitivamente el niño decía la verdad, él no había lastimado a nadie, por lo menos no de forma consciente. Aunque la confirmación através del fármaco era evidente, no era 100% segura. El tiopentato hace que la persona a la cuál se le suministra, diga la verdad, pero...solo la verdad subjetiva. Si esa persona cree fielmente que algo es real, lo declarará como tal, pero eso no quiere decir que realmente sea la verdad absoluta y ese era el siguiente paso, saber si ese ser era real o si el chico cree haberlo visto. Ben no quedaría libre ese día, no hasta resolverse todo, pero ya iban un paso delante y esta vez a su favor.

Ben estaba despierto y hasta cierto punto consciente, pero no completamente, se mostraba algo adormilado y bobo. Recostó su cabeza sobre sus brazos los cuales estaban cruzados arriba de la mesa. Así se encontraba en lo que el magistrado hacia un reporte.

Magistrado Gilhil: Cadete... -llamó al oficial tras la vitrina- escoltelo hacia la celda indicada. Ya envié el reporte a la oficina del área, allí le indicarán donde ponerlo. Infórmele al encargado los detalles, debemos movernos rápido.

El chico iba a ser escoltado a una celda, allí se quedaría hasta dar con todo. El siguiente paso era hablar con el Galván, pero eso llevaría posiblemente días.


Presente

Magistrado Gilhil: No entiendo cómo es que sigues confiando en Argit, aún después de todo lo que te ha hecho. - le dijo a Ben. Ya este le había contado la situación.

Ben frunció el ceño. Estaba totalmente consciente de que el magistrado tenía la razón.

Había conocido a Argit poco después de lo sucedido. Él desde muy joven estuvo involucrado en crímenes y trabajaba para los más malos, eso lo llevó a estar en prisión innumerables veces. A pesar de todo y las veces que traicionó a Ben, era muy apegado a él y lo encubría en muchas cosas.

Magistrado Gilhil: ¿Y bien?

Ben suspiró y se encogió de hombros. No dijo nada al respecto.

Magistrado Gilhil: Has progresado mucho muchacho, pero no veo la forma de alejarte de él.

El magistrado detestaba lo qué pasó hace 6 años. Fue como una maldición el momento en el que Ben y Argit se conocieron. Todo pasó por asuntos impredecibles y podría decirse que hubo algo de descuido de él mismo. Un niño que pasaba una tragedia, es un ser propenso a cualquier cosa que pudiera aliviar su dolor. Desgraciadamente Argit y su influencia fueron quienes llegaron en ese momento. Cuanto lamentaba eso.


Pasado

Había pasado aproximadamente media hora desde que Ben fue dejado solo en una celda regular y estaba dormido. La celda no era muy grande, pero tenía capacidad para 2 reclusos.

El magistrado estaba organizando todo en su oficina. Se encontraba pensando en el joven humano ¡vaya caso! Sentía que el joven era inocente y sin duda la balanza se había inclinado hacia él, pero aún así quedaba mucho que resolver.

Pensaba en darle par de vueltas. El chico se veía mal y necesitaba un poco de soporte. Investigó donde lo alojaron, tras enterarse del lugar, se agitó y corrió.


A las afueras de la celda, habían varios cadetes hablando, solo chismeaban un poco de lo sucedido anteriormente. Ahí mismo llegó el magistrado muy molesto.

Magistrado Gilhil: ¡¿Dónde está el encargado?! ¡Necesito saber que ha pasado aquí! - Dijo con mucho enojo.

Ninguno de los cadetes supo que responderle, pero sentían la presión del magistrado. De un momento a otro agarró por los hombros y levantó a uno de los ellos mientras lo agitaba un poco.

Magistrado Gilhil: ¡Díganme!

¿¿??: Cálmese, señor. -Se escuchó una voz desde una parte.

El magistrado, al igual que todos los que estaban allí, miraron hacia quien hablaba.

Magistrado Gilhil: ¿Quién es usted? -Exigió.

El plomero caminó hacia el magistrado.

¿¿??: Mi nombre es Ingann, el oficial a cargo del pabellón de menores.

Magistrado Gilhil: No te reconozco, pero te me haces familiar.

Oficial Ingann: Había trabajado aquí durante un tiempo, pero tuve que retirarme por razones familiares. Volví hace poco. -Dijo manteniendo la serenidad.

El magistrado soltó al cadete y miró de frente al oficial.

Magistrado Gilhil: ¿Por qué pusieron al humano allí? -Preguntó estando un poco más calmado.

El oficial no respondió de una vez, en su lugar le dio la espalda para dirigirse hacia una pantalla. Allí tocó algo y apareció una base de datos. Estuvo buscando y no se detuvo hasta encontrar lo que mostraría.

Oficial Ingann: Bueno, tengo aquí una orden de encierro ¿cierto?

El magistrado asintió con la cabeza.

Oficial Ingann: Un caso de un joven humano de 10 años de edad con un dispositivo Galván nivel 20 atrapado en...

Magistrado Gilhil: ¡Se muy bien lo que dice, yo escribí todo eso! -interrumpió al Oficial- Mi punto es que es un caso especial y él estará encerrado de forma preventiva mientras hablo con el Galván y termino de reunir todas las pruebas. Ni siquiera debería estar cerca de otros reclusos.

Oficial Ingann: Entiendo su punto, pero eso no es posible. Todas las celdas están ocupadas, incluyendo las que van en solitario. Esa era la única.

El magistrado caminó un poco en círculos. Estaba muy incómodo.

Magistrado Gilhil: ¡¿Qué no pudieron ponerlo en otra que no fuera la de Argit?! -Llegó al punto al que quería llegar- ¡Argit! ¡El delincuente juvenil más sobresaliente de este lado! ¡Argit lo puede descontrolar!

El oficial se mostró pensativo, comprendía perfectamente el punto, pero era algo que se le escapaba de las manos.

Magistrado Gilhil: ¿No pueden movilizar a uno de los que está en solitario para cambiarlo? -Preguntó aún ansioso.

Oficial Ingann: Podría hacerse, pero se llevaría par de días.

El oficial se acercó al magistrado y le puso una mano en un hombro.

Oficial Ingann: No se preocupe, todo saldrá bien. Además, Argit ni siquiera está aquí, escapó hace pocos días.

Magistrado Gilhil: Siempre pasa y lo vuelven a atrapar -Suspiró.

Trató de relajarse y confiar en el oficial. Se marchó del lugar para tomarse un descanso, pero no sin antes echarle un vistazo al chico quien aún dormía. Sentía que había progresado con él y que podría ayudarlo, pero definitivamente Argit era a quien menos quería a su lado.


Varias horas más tardes...

Las celdas estaban a oscuras. Durante la noche las luces eran apagadas para que los reclusos se durmieran. Ben estaba aún dormido.

De pronto, la puerta de la celda fue abierta y alguien fue empujado hacia ella. Era un niño que parecía un roedor grande. Estaba lleno de púas y algo de pelo, tenía una cola larga carente de pelaje.

¿¿??: -Corrió hasta la puerta cerrada y se quedó de frente a ella- ¡No pueden encerrarme! -bajó la postura y la cabeza- No de nuevo...

Cadete plomero: Duérmete, Argit. -Dijo tras encerrarlo.

El nuevo chico en la celda estaba un poco cabizbajo. Sin decir más nada y arrastrado las patas fue directo a una cama. Al estar frente a ella, levantó la frazada para acostarse y vio que alguien ocupaba su lugar. Eso lo hizo levantar la postura e incomodarse un poco. Corrió nuevamente hacia la puerta.

Argit: ¡Oigan! -breve pausa- Una cosa está acostada en MI CAMA ¡Hagan algo!

No recibió respuesta de ningún plomero

Argit gruñó un poco mientras volteaba hacia dónde estaba Ben.

Argit: Parece que tengo que poner el orden yo mismo.

Erizó las púas y se dirigió con cara de enojo hacia Ben. Al estar frente a él, comenzó a agitarlo. Este no se despertó, solo se acomodó un poco. Argit, aún más molesto, lo tiró de la cama hacia el suelo. Ahí mismo Ben se despertó.

Ben: ¡¿Qué sucede?! -Dijo alarmado viendo a todos lados hasta ver a su nuevo compañero- ¿quién eres?

Argit: ¡Oh! No solo estás en mi celda ocupando mi cama, sino que también debo ser yo el que responda preguntas. -Comenzó a avanzar hacia Ben gruñendo un poco.

Ben: No..no...no sabía nada, aquí me pusieron y yo, yo...yo....

Argit: ¡Calla! -Se le abalanzó a Ben.

Ahí mismo entró el Oficial a la celda a ver que era lo que sucedía.

Oficial Ingann: ¡Ya basta!

Argit atacaba a Ben y este se defendía en ese momento. Ambos se detuvieron al ver al oficial.

Argit: ¡Ah! Que bueno que está aquí oficial, este fenómeno está invadiendo mi espacio, ya hasta me quitó mi camita. -Dijo con su tono típico.

El oficial miró todo a su alrededor.

Ben: Eso...eso no es cierto, solo estaba aquí y él...él me atacó. -Dijo con la voz temblorosa.

Oficial Ingann: Calma, los dos... Argit, este es Ben. No es ningún fenómeno, es tu compañero de celda.

Argit: ¡¿Un compañero?! No quiero ninguno, mucho menos a un chimpancé sin pelos ¿dónde está el respeto a mis derechos? -Dijo en tono de chisme mientras abría los brazos.

Oficial Ingann: Ambos deben tolerarse ¿está claro? - El oficial procedió a marcharse, no sin antes hacerle una seña a Argit, con esta le advirtió de que si buscaba pleitos, lo iba a castigar.

Ben fue a una cama y Argit a la otra. Ambos se encontraban sentados con sus rodillas al pecho. Ninguno se miraba, no directamente.

Argit: Aquí solo se hace lo que yo diga. -Le dijo sin dirigirle la mirada e inmediatamente se acostó dandole la espalda y se arropó.

Ben no lo miró, solo suspiró ante la incomodidad.


Argit estaba dormido y Ben aún permanecía en la posición anterior, no había podido conciliar el sueño. Se encontraba pensativo y algo agitado aún, la presencia de su compañero lo alteraba un poco.

Justo cuando iba a comenzar a llorisquear, el dispositivo volvió a emitir un pitido intermitente. Esto había despertado a Argit, pero fingió seguir dormido, no se movió ni nada por el estilo.

Ben: ¿Ahora que quieres? ¿Por qué no me dejas en paz? Solo me has traido problemas.... -Le habló al dispositivo con algo de molestia.

Cuando el chico le habló, el dispositivo hizo dos pitidos más antes de detenerse y levantar una plataforma mostrando un alienigena. Ben se volvió a intrigar al verla, lentamente acercó su mano y hundió la plataforma. Sintió una ligera incomodidad en su cuerpo y al ver que había pasado vio que se había transformado. Era un insecto verde.

Ben/Lepidoterrano: Así que si eres tú el responsable de mis cambios. -Le dijo a la dispositivo con voz tranquila y alto apagada, pero en asombro.

Fue destransformado de una vez y nuevamente el dispositivo hizo par de pitidos mostrando la plataforma, pero esta vez con otra forma. Ben sin pensarlo dos veces, volvió a hundirla cambiando a un alien de pequeño tamaño con grandes ojos y cabeza.

Ben/Galván: Increíble...

Volvió a destransformase y el dispositivo seguía pitando, esta vez no de forma intermitente, sino de una forma rítmica.

Ben lo miraba con asombro, es como si entendiera que este se estaba tratando de comunicar con él.

Así como pitaba con la luz verde de un momento a otro hizo un pitido fuerte y algo grave cambiando la luz a roja y señalando a Argit.

Argit estaba sentado en la cama con una postura agresiva mirando a Ben, quien no se había percatado de que estaba siendo observado.

Argit: Vaya, vaya, así que son ciertos los rumores. -Dijo con cara maliciosa mientras movía la cola de lado a lado lentamente.

Ben retrocedió y agarró su muñeca.

Argit: ¿Cuánto me pagarán por eso? - Comenzó a acercársele a Ben.

Ben: Por favor ¡aléjate!

Justo cuando Argit estaba a pocos centímetros de distancia, el dispositivo volvió a hacer el pitido molesto con la luz roja y poniéndose verde listo para ser activado. Ben simplemente lo activó transformándose en una criatura roja de alto tamaño y aparente gran fuerza. Tenía cuatrobrazos en vez de dos.

Argit iba a dispararle púas, pero Ben/Tetramand levantó su cama y la usó como escudo. Casi de inmediato se la lanzó a su oponente pegándolo a la pared. Pudo escapar entre un pequeño espacio que quedó entre la cama y la pared.

Argit: -Pegándose a la pared y cubriéndose con sus manos y cola- ¡Oye! Tranquilo, no tenemos que llegar a medidas tan drásticas, solo estaba jugando contigo. No era que quisiera quitártelo... -risa nerviosa- bueno si...pero... pero...olvidemos todo esto ¿Quieres compañero? -Dijo con gran nerviosismo.

El dispositivo lo volvió a su forma humana. Ben tenía cara de enojo y estaba hiperventilando, duró en esa postura como un minuto. Respiró hondo y se marchó a su lado, se puso en una esquina y se sentó en el suelo agarrandose la cabeza.

Argit vio que Ben ya no tenía intenciones de golpearlo, eso lo hizo salir de su posición defensiva a una más de alerta. Sin decir nada fue a la esquina opuesta e igual se sentó.

Argit: Oye... si quieres puedes usar mi cama, jeje -risa nerviosa- la tuya quedó hecha trizas.

Ben giró su cabeza para mirarlo un poco.

Ben: -Suspiro- Estoy bien...


En la nave, el alíen cazarecompensas se dirigió hacia el contratista. Este lo mandó a buscar, ya tenía información de quién se infiltraría.

Contratista: Hablé con quién será tu cómplice en esto.

El alíen movió su cola de lado sin mostrar asombro ni nada, conocía perfectamente quién era esa persona y la reputación que tenía, han sido cómplices par de veces, pero aún guardaba la duda de si podría hacerlo. La estación de los Plomeros estaba muy bien defendida sin contar que ellos tenían un gran control de la entrada.

Alíen cazarecompensas: Excelente, señor, pero aún tengo mis reservas en esta situación. No creo que lo logre.

El contratista se limitó a sonreír en un momento. No apartó la mirada de su cazarrecompensas.

Contratista: De hecho ya está allá y no solo eso, sino que ya hizo contacto con el humano.

Hubo un gran silencio. Le impresionaba la noticia, pero aún así tenía cierta desconfianza, solo esperaba tener éxito. Se marchó del lugar sin decir más nada, pero esta vez fue para prepararse y estar listo.

El Nido de las Ratas (parte 2)
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